DEJA DE HIPNOTIZARTE EN PELÍCULAS MENTALES DE TERROR

Durante mis primeros años de ansiedad y depresión, tenía una fantasía clavada en mi cerebro:

Que alguien me hiciera una “hipnosis” que re-programara mi inconsciente inseguro.

Estaba convencido de que todo el problema estaba en mi inconsciente.

Y para re-programar esta misteriosa *cosa* llamada “inconsciente”… necesitaba otra *cosa* llamada “hipnosis”.

Una cosa poderosa quita a otra cosa poderosa.

Es decir, algo que des-instalara mi película diaria de terror… e instalara una nueva película de coraje, seguridad y paz.

Tiene sentido, ¿no?

La verdad es que no (cuando conoces el malentendido que hay detrás).

Desde este paradigma de principiante, probé muchos (demasiados) audios y sesiones con hipnosis guiadas. Y a pesar de que despertaron *algo* de confianza… solía ser temporal y demasiado suave.

Aprendí algo nuevo y poderoso:

Cambiar mis películas mentales de terror por otras más “bonitas” de confianza.

Eso ya me impulsó, ligeramente.

Aunque algo no terminaba de hacer CLIC.

A pesar de sentirme algo más confiado, seguía notando un miedo subyacente.

Seguía desconfiando de mí y del mundo.

Generé algunos atrevimientos, pero de BASE sentía el mismo temor.

Había aprendido a “auto-hipnotizarme”…

pero seguía completamente perdido en películas mentales de terror.

Estaba a merced de lo que sucediera en la mente.

Si visualizaba algo negativo, me sentía fatal.

Si visualizaba algo positivo, me sentía genial.

Todo el rato intentando cambiar lo que pensaba-sentía, sin mucho éxito.

Después de unos años de montaña rusa psicológica, desubrí algo nuevo que no había escuchado de ningún psicólogo, coach o terapeuta.

Un accidente terapéutico me enseñó que los pensamientos negativos – en sí mismos – no generan estrés.

Esto es lo que pocos llegan a experimentar:

Lo que despierta el miedo no es el pensamiento, sino haberte hipnotizado tú mismo, sin darte cuenta.

Es mis sistemas, en lugar de hacerte hipnosis mágicas para que luego no sepas qué ha pasado ni cómo reproducirlo por tí mismo…

… te enseño cómo despertar de tus películas malas.

Así es cómo ese miedo de base, cambia por una nueva confianza de base.

Seguirás sintiendo miedo de vez en cuando, como todo humano funcional.

Pero algo habrá cambiado en ti, a nivel nuclear.

El juego del cambio no va de hipnotizarte.

El juego va de despertar de tu auto-hipnosis.

Ahí está el asunto. En despertar de la película.

Una vez aprendes eso, ya no dependes de lo que aparezca en pantalla para poder sentirte seguro y en paz.

O sea que si tú también te has cansado de hipnosis mágicas que funcionan a medias, échale un vistazo a nuestros sistemas profesionales de transformación.

Nos vemos en el cine (o fuera de el, si decides aventurarte)

Íñigo