LA ESENCIA DE TU SEGURIDAD

Si ya me conoces un poco, sabes que soy un investigador a tiempo completo de la seguridad, la confianza y el coraje (y todo lo que rodea a esos estados internos).

Llevo 15 años – sumergido de lleno – estudiando a las personas más seguras del mundo… y estudiando también a las personas que estudian a las personas más seguras.

Y en todo ese tiempo, me he preguntado:

¿Cuál es la esencia de la seguridad?

El núcleo.

El cimiento.

La base.

¿Es el auto-estima? ¿El auto-amor? ¿Pensar en positivo? ¿Las creencias? ¿El hábito? ¿La mentalidad? ¿Las experiencias vividas?

Es algo más fundamental que todo eso.

Algo que da forma a todas esas cosas.

Para mi, la esencia de la seguridad está en comprender la Naturaleza del Pensamiento.

El Pensamiento es una energía invisible que da lugar a todo lo que Notas, Escuchas y Observas.

Cuando aprendes a meditar – y a explorar los experimentos psicológicos de nuestro sistema – empiezas a tomar contacto con otra manera de experimentar la vida. Una manera más alineada con la “realidad”. Estos procesos te permiten comprender cómo das forma a toda tu experiencia de sensaciones-pensamientos. Y al comprender este proceso, empiezas a descubrir quién eres de verdad.

Entonces, de manera natural y automática, surge tu confianza innata.

La seguridad no surge a través de más pensar.

Tampoco surge por conseguir “dejar de pensar”.

Para mi, al menos, la seguridad esencial es una propiedad que emerge tras comprender nuestra verdadera Naturaleza, y cómo damos vida a nuestra experiencia.

Algo que no se comprende tomando notas, analizando racionalmente o escuchando “audios subliminales”.

Se comprende a través de una escucha y observación contemplativas.

Se comprende a través de otra forma de aprender, muy diferente a la que nos enseñaron. Muy diferente a la que enseña tanto la “auto-ayuda pop” como la “psicología jurásica”.

Si ya conoces mi modelo de los 5 Niveles de la Transformación, te harás una idea de lo que estoy hablando. Aunque merece la pena seguir profundizando. Pero sin caer en la clásica trampa del buscador ansioso. El buscador que dice “ya, ya, ya” (afirmando que “ya se lo sabe”).

La experiencia demuestra que una comprensión que no va a acompañada de una sensación clara, solo es otro entendimiento racional más en la pesada mochila de análisis inseguro.

Y además, el camino no se detiene en la primera comprensión notada.

Podemos ir más adentro. Profundizando más y más.

Si quieres ir más allá, te animo a probar uno de nuestros sistemas.

Y si ya lo has hecho, sigue explorándolo, buscando ver algo nuevo.

Íñigo