LA ESPERANZA DEBE MORIR

Me escribe una suscriptora:

Hola Íñigo

He probado mil cosas, mil terapias, horas de Internet intentando un remedio milagroso hasta llegar a conocernos a vosotros. No quiero hacerme falsas esperanzas porque ya tengo la cabeza dura de tanta probatina y tantos años toreando con mi pensamientos dañinos.

Mi respuesta:

Entiendo la frustración de probar tanto sin éxito. Créeme, probé cientos de historias en mi época. Eso que comentas nos suele pasar a los buscadores inquietos con ganas de cambio.

Nunca te prometería nada respecto a si podemos ayudarte.

Lee bien toda esta web. Si te encaja el mensaje, adelante, tienes nuestras puertas abiertas.

Yo hace años dejé atrás la esperanza. Porque es una distracción que nos nubla del objetivo.

Esperar” suele resultar improductivo en el camino de la transformación.

En mi experiencia, lo que más trans-forma es tener la misión de Despertar a tu Guía Interno y experimentar a fondo con los mejores modelos de psicología, salud y meditación. Todo ello con el objetivo de ir sintetizando TU propio método personal.

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La esperanza debe morir.

Es una distracción.

Deja de esperar a que te lleguen futuros mejores. Y mucho menos esperar que alguien te los prometa (a menos que quieras terminar habiendo malvivido en un bucle resentido de esperanza falsa y fracasos deprimentes).

Sigue construyendo y optimizando tu método personal de transformación.

Mirando hacia delante, desde el ahora, con las manos en la masa.

Y si además quieres vivir nuestra metodología única – y aprender cómo integrarla a tu método personal – explora esos enlaces de arriba.

Saludos,

Íñigo