LA VERDAD LIBERADORA QUE NINGUNA PAZ-TILLA TE DARÁ

El otro día hablaba con un amigo sobre las personas que depositan todo su poder interno en las paz-tillas.

Mi amigo está en pleno divorcio, con un caos interno desbordante.

Me cuenta que, mientras estaba en un parque con sus hijos jugando, observó que una conocida tenía el bolso ligeramente abierto… y entonces pudo ver una caja de paz-tillas (ansiolíticos).

Me comentó lo sorprendido que está porque ha descubierto que casi todo su entorno consume paz-tillas como si fueran caramelos.

Él, al estar tan angustiado en este momento de su vida, me dijo que se planteaba esa opción.

Me preguntó qué opinaba. Y sabiendo que es un buscador interesado en crecer internamente, le dije algo que parecía querer escuchar:

Los psiquiatras conscientes y verdaderamente informados aconsejan tomar ansiolíticos durante un máximo de 2 semanas (cuando te lo recetan, porque no es fácil que lo hagan). Dado que es una de las químicas más adictivas que existen. De las que luego salir puede resultar un infierno cuando uno se auto-medica a sus anchas.

Las paz-tillas pueden reestructurar el cerebro de una manera muy agresiva, debilitando tu capacidad natural de calmarte.

(de todas formas, no me hagas caso de nada y confirma esta ciencia por tu lado).

Para mí lo más grave no es tomarse algo adictivo que reestructura el cerebro.

Lo más grave es la creencia destructiva que fortalece en las personas que lo consumen como si fuera un caramelo y además no dedican ni un segundo a buscar entrenamientos cuerpo<>mente de calidad.

Esa creencia destructiva es pensar que su ansiedad proviene de lo que está pasando fuera.

Sé que afirmando esto automáticamente venderé menos cursos y más gente se dará de baja de mis emails. Incluso algún troll gritará con rabia por haberle despertado de su siesta, sacándome inmediatamente de contexto.

Me alegra.

Por eso estoy sonriendo ahora mismo.

Porque expresando este conocimiento puedo conectar mejor con el Navegante que va en serio en el camino de la transformación psicológica.

Lo que unos pocos (demasiados pocos) psicólogos, médicos, coaches y buscadores conocen, es lo siguiente:

Si entrenas bien tu percepción, puedes descubrir en tu propia piel cómo el 90% de la ansiedad y estrés proviene de la mente.

El otro 10% viene de los leones (hoy en día hay pocos paseando por las ciudades), los ataques y abusos físicos, y los agotamientos por trabajo forzado.

De nuevo, la mayoría no quiere ver esto.

Lo fácil es lanzar fuera esta responsabilidad.

Lo fácil es dejarlo todo el trabajo a la paz-tilla, al gobierno, a la pareja, a los padres, etc.

No digo que haya contextos donde cierta química sea útil para ciertos objetivos, tiempos y demás.

Viva la química.

La química salva vidas a diario, cuando se utiliza a con-ciencia.

Me refiero a que – la gran mayoría de personas a nuestro alrededor – está perdida en un malentendido de base sobre el origen de su ansiedad. Y ese malentendido mental, es lo que le hace buscar soluciones instantáneas que luego van a producirle problemas crónicos.

La fórmula es así (ojo, es una generalización):

Solución Instantánea = Problema Cronificado

La gente que solo se alivia con la paz-tilla, sin hacer terapiao coaching, sin leer libros y sin formar su cuerpo<>mente a través de conocimiento práctico…

… nunca podrá desarrollar su capacidad innata de trans-formar ese cuerpo<>mente.

Todo porque, para empezar, no creen que pueden hacerlo.

Creen que la solución es tragarse los problemas.

Hasta que un día tocan fondo (o no, y continúan toda su vida en un bucle oscuro de angustia frustrante).

La buena noticia:

El cerebro es tremenda-mente plástico (moldeable).

Pero sólo lo consiguen re-moldear las personas dispuestas a dejar atrás la comodidad de las paz-tillas instantáneas.

En nuestros sistemas enseñamos experimentos psicológicos que apuntan hacia otra verdad.

Una verdad incómoda al principio, pero liberadora a largo plazo.

Aunque hay que tener coraje para mirar adentro. Y ganas, muchas ganas de invertir tiempo, energía y recursos en entrenar tu sistema cuerpo<>mente con técnicas, ejercicios y protocolos que tardan más tiempo en dar frutos, pero que despiertan en ti un poder interno que no tiene precio.

De todas formas, no garantizamos nada, a diferencia de otros cursos.

Porque sabemos que nadie te garantizó nada cuando aprendiste tus mayores poderes, como andar, hablar, leer y mil habilidades más.

Te lanzaste una y otra vez, hasta que lo acabaste consiguiendo.

¿Acaso no me estás leyendo perfectamente ahora?

Confía en tu capacidad innata de trans-formarte.

Atrévete a mirar adentro.

Y si quieres hacerlo con la ayuda de los hermanos, entra en nuestros sistemas.

O hazlo en otro espacio.

¡Pero hazlo!

Por tu salud y bienestar a largo plazo,

Íñigo