PSICOLOGÍA DE SUPERMERCADO

El Navegante que de verdad desea conocer los secretos de la mente, suele demostrar un comportamiento opuesto al popular.

Normalmente, cuando uno empieza a sufrir y busca soluciones, está tan asustado que lo hace desde una actitud infantil (el miedo activa la parte más “animal” del cerebro y por eso a veces uno se vuelve tan “irracional”).

Demanda resultados inmediatos.

Exige entregas rápidas.

Busca que alguien le “solucione” la vida.

Solo quiere paz-tillas mágicas.

¿Y si no obtiene todo eso?

Exige más, como si hubiera comprado una manzana podrida en el supermercado de su barrio.

Está claro que si nos venden algo defectuoso, lo justo es que nos recompensen con una devolución.

Pero el tema de hoy es otro.

El conocimiento transformador no está en Amazon Prime.

No tiene entregas instantáneas.

No tiene garantías de resultados.

No sonríe ante exigencias extremas, como el empleado del hotel de 5 estrellas ante los gritos del cliente amargado.

Antaño, si querías acceder al Templo Shaolin para aprender las técnicas secretas de artes marciales, tenías que ganártelo. Podías estar meses en frente del Templo, barriendo las hojas, sin garantía alguna de ser aceptado.

Antes de poder acceder tenías que demostrar una serie de cualidades. Si no, te quedabas fuera.

Los Maestros no estaban dispuestos a perder el tiempo con alumnos sin potencial. Y mucho menos enseñar a cualquier “curioso” sus técnicas mortales que podían dañar a personas inocentes.

El Maestro poderoso suele buscar alumnos que demuestran:

  • Humildad
  • Paciencia
  • Educación
  • Fascinación.
  • Disciplina
  • Pro-Actividad
  • Persistencia
  • Bondad
  • Apertura de Mente
  • Amor por Aprender.

Por otro lado, los Maestros suelen rechazar a los alumnos que demuestran:

  • Arrogancia
  • Impaciencia
  • Mala Educación
  • Indiferencia
  • Vaguería
  • Re-Actividad
  • Inconstancia
  • Maldad
  • Prejuicios
  • Poco interés por Aprender

Cada día intento mejorar para poder cultivar en mi la primera lista… y alejarme con fuerzas de la segunda.

Uno suele preguntarse ¿quién es el mejor Maestro?

Creo que la pregunta debería empezar por dentro:

¿Cómo puedo ser mejor Aprendiz?

Hace tiempo me preguntaba a menudo:

¿Qué cualidades tienen los mejores terapeutas/profesores/coaches?

Y aunque sigo intentando responder mejor a esa pregunta, mi foco está más en otra dirección:

¿Qué cualidades tienen los mejores clientes?

Indago tanto en estas cosas que de repente me invento arquetipos poderosos.

Íñigo